Ya hemos hablado en otras ocasiones de los innumerables beneficios que nos puede traer tener un huerto en casa. Estos pueden ir desde comer más saludable hasta ayudar a salvar el planeta.
Existen varias investigaciones y estudios publicados que afirman que el cuidado de las plantas beneficia al cuerpo y a la mente. No sólo en los adultos, sino también en los niños.
Una de estas investigaciones científicas ha demostrado que una bacteria presente en el suelo (Mycobacterium vaccae) al interactuar con el cuerpo provoca la liberación de una mayor cantidad de serotonina, la hormona encargada de brindar la sensación de felicidad.
En 2018, un equipo de investigación de la Universidad de Colorado publicó un estudio que mostraba que la Mycobacterium vaccae disminuía las reacciones estresantes y aumentaba notablemente los niveles de serotonina y norepinefrina en el cerebro de ratones.
Esto indicaría que estar en contacto con la tierra podría ayudar a lidiar con la depresión, enfermedad causada por una disminución de los niveles de serotonina en zonas específicas del cerebro.
También reduce la ansiedad
Además de la ayuda con la depresión, cultivar hortalizas en casa puede ayudar a disminuir los niveles de estrés y ansiedad.
Otro estudio realizado en Estados Unidos en el marco del proyecto RANG, que busca «Reducir la ansiedad con la naturaleza y el cultivo», evaluó el impacto de la jardinería, cultivo y actividades al aire libre en la ansiedad de adultos durante la pandemia por el COVID 19 y logró evidenciar una clara relación entre las horas dedicadas a la práctica de horticultura y los bajos niveles de ansiedad: a más horas dedicadas, más bajos eran los niveles de ansiedad percibidos.
Entonces, podríamos concluir que estar en contacto con la tierra y trabajar en un huerto vendrían a ser un «antidepresivo natural«. De ahí viene la aplicación de la Huertoterapia, (acto de cultivar un huerto con objetivos terapéuticos).
Así que, si aún no tienes un huerto en casa, ¡animate!, te hará bien.
