Unas de las primeras cosas que decidimos cuando iniciamos nuestro huerto es el lugar y los recipientes a utilizar. Existen diferencias entre cultivar directo en la tierra o hacerlo en macetas.
Hacer un huerto en macetas puede traer ciertos retos. Por ejemplo, es un hecho que el agua se evapora con más facilidad cuando está en un recipiente o maceta, de igual manera, los nutrientes del sustrato también se agotan con mayor velocidad. A veces, dependiendo del sustrato, debemos lidiar con problemas de drenaje y del desarrollo adecuado de las raíces.
Gracias a la tecnología textil, las bolsas de cultivo son una excelente alternativa para sortear estos contratiempos en tu huerto en casa.
Bolsas textiles de cultivos
Están hechas de una tela no tejida o textil no tejido («non woven» en inglés). Esta tela es una red de fibras unidas por procedimiento mecánico, térmico o químico, pero sin ser tejidas .
Las podemos encontrar en el mercado en diferentes presentaciones, formas y tamaños muy diversos (cosa que le encanta a mi esposa) que fácilmente brindan una solución a las diferentes realidades de los huertos urbanos.
Beneficios de las bolsas textiles de cultivo
- Proveen un excelente drenaje al sustrato. Esto además, contribuye a prevenir hongos y podredumbre en las raíces.
- Ofrecen una buena aireación en el sustrato y en las raíces de las plantas.
- Ayudan a retener la humedad
- Son ligeras, lo que las hace fáciles de manejar e ideales para balcones y terrazas, ya que no le añade peso extra al huerto.
- Son resistentes a los rayos ultravioletas y a las heladas. En el caso de cultivar en el patio (como es nuestro caso), proporciona más frescura al sustrato si la comparamos con una maceta de plástico.
- Además de ser muy duraderas, son reutilizables. Si no la vas a utilizar, las doblas y guardas fácilmente.
